5 factores clave al elegir un hosting web

¿Estás por lanzar tu propio sitio web personal o profesional? ¿te abruma la cantidad de proveedores que ofrecen características similares? ¿temes elegir mal perdiendo tiempo y dinero?

Si las respuestas a estas preguntas son , entonces este artículo es para ti. Cuando por fin hemos tomado la iniciativa para crear nuestro propio sitio web con todo el trabajo que eso requiere, nos encontramos con la fase de publicación, donde hay que elegir un servicio de hosting.

Un hosting, en sencillas palabras es un lugar donde se alojará nuestro sitio web, para que sea accesible a través de la red global de internet. Pero con muchas más prestaciones técnicas de las que imaginamos o entendemos, por lo tanto, se hace ardua la tarea de elegir correctamente, no solo en el sentido técnico, sino también en el económico.

Si ya has explorado este tipo de servicios, habrás notado que son relativamente económicos, esto se debe a que la oferta es gigantesca, sin duda una enorme ventaja para la economía personal, pero a su vez, esto es una desventaja en cuanto a la facilidad de elección, puesto que mientras más opciones hay, más difícil se vuelve elegir. En este sentido aparecen características que toman un lugar clave a la hora de seleccionar un proveedor, por ejemplo: la confianza.

La confianza es entonces la primera característica que evaluar, puesto que si se ha comportado correctamente con otros clientes significa que se toma en serio la labor para con ellos y este es el eje central de este tipo de servicio donde las condiciones que brinda el operador están fuera de nuestro alcance. Por lo tanto, podemos creer que lo que ofrece es verosímil y de buena calidad. Buscar recomendaciones positivas es una buena forma de conocer características del proveedor que se destacan, porque hay que tener en cuenta que las personas en general no dan realimentación para casos donde todo funciona como es de esperar, sino que resaltan lo extravagante tanto de lo bueno como de lo malo, a veces incluso más lo malo porque se hace con ánimos de resarcimiento.

En cuanto a lo técnico, hay un conjunto de características que debes mirar con cuidado, porque los proveedores suelen presentarlos de cierta forma que te estimulan a comprar de más cuando a veces ni siquiera es necesario. O peor incluso, te hacen creer que es suficiente para lo que estás buscando y resulta que tiene limitaciones ocultas. Todo esto es moneda corriente en el mercado del hosting puesto que la alta competitividad los hace querer vender a toda costa y a veces sin escrúpulos.

Las características técnicas:

  • La primera de este grupo que podemos observar es el espacio en disco, porque es lo primero que nos muestran los proveedores. Pero déjame decirte que esta es la menos relevante de todas. Por supuesto el tamaño de los archivos de tu sitio web debe ser menor a la capacidad máxima para que lo puedas subir, pero es la menos relevante debido a la gran oferta con grandes capacidades que desborda las necesidades comunes de alojamiento. Muchas empresas ofrecen planes más caros que duplican o triplican la cantidad de espacio, 100 gigabytes, 500, 1 terabyte, cantidades exorbitantes para un sitio web de presentación con imágenes y archivos, donde 1 gigabyte es más que suficiente y aun así sobra.
  • La segunda y más relevante es el ancho de banda o transferencia, que representa el intercambio de información en todas las instancias de comunicación: cuando se visualiza el sitio web en los ordenadores de los visitantes, cuando subes o descargas contenido. Esta característica limita la cantidad de datos que se transfieren en un determinado período de tiempo que suele ser mensual. Así, si alcanzas la cuota máxima, tu sitio web dejará de funcionar y tendrás que esperar hasta el próximo mes para que esté disponible de nuevo, pero con el riesgo de que vuelva a suceder, puesto que evidentemente tienes muchos visitantes.
  • La tercera viene de la mano con la flexibilidad para solicitar más funcionalidades una vez que el servicio nos queda chico. Esto se denomina escalabilidad, y se usa como estrategia para ahorrar costos innecesarios. Se empieza con el plan más económico ya que al principio de un proyecto, puede que no tengas tantas visitas, luego ir escalando a medida que vaya creciendo, y así te aseguras de no gastar al contratar planes sobredimensionados. Pero debes tener en cuenta de hacer la escalabilidad rápidamente, porque una vez alcanzado los recursos máximos, tu sitio web no estará disponible, lo que puede resultar en una mala imagen para tu empresa o negocio. En este sentido debes verificar que la escalabilidad sea factible. Un ejemplo concreto sería hostinger.es, que puede procesar pagos inmediatamente y con un botón accesible en el panel de control para hacer un upgrade o mejorar la cuenta sin que ello implique perder todo y empezar de nuevo.
  • Por último, pero no menos importante, están las bases de datos MySQL que sirven principalmente para las plataformas autoadministrables de contenido como WordPress, característica sin la cual, no pueden funcionar. Si estas pensando usar una de estas plataformas, debes asegurarte de que el plan a contratar las tenga disponible y con una capacidad de almacenamiento adecuada. Si el proveedor no las brinda, existen plataformas alternativas que no las requieren, pero son menos populares y tienes menos soporte y funcionalidades.

Si bien, existen más funcionalidades que se pueden analizar tanto técnicas como de otra índole, estas cinco anteriormente descritas, resultan en una buena guía para iniciarse en este mundo. En conclusión, debes mirar todos estos aspectos siempre teniendo de referencia el proyecto que quieres lanzar, puesto que es una actividad de dimensionamiento, y las consecuencias de sobredimensionar afectan al bolsillo directamente, mientras que subdimensionar podría ser perjudicial para tu imagen en el mercado. Basarte en recomendaciones de personas con mayores conocimientos técnicos y experiencia, es una buena idea para evitarte malas situaciones.

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